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La FCEJS celebró el cierre de una nueva edición de la Diplomatura en Planificación y Gestión de las Finanzas Personales

Más de 50 participantes finalizaron la Diplomatura en Planificación y Gestión de las Finanzas Personales – Actualización 2026. Enfoque en entornos digitales e IA, una propuesta de extensión universitaria impulsada por la Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales (FCEJS) de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL). El cierre de la propuesta tuvo lugar el viernes 18 de septiembre, con un acto de entrega de certificados en el Instituto Escuela de Economía, Negocios y Transferencia Tecnológica (EENyTT).

La actividad reunió a autoridades de la FCEJS, docentes, participantes y familiares, en un encuentro que permitió recuperar el recorrido realizado durante los seis meses de cursada y poner en valor el aporte de la extensión universitaria como espacio de construcción conjunta entre la Universidad y la comunidad.

Participaron del acto el Mgter. Héctor Daniel Flores, decano de la FCEJS; la Lic. Nazarena Echandía, secretaria de Extensión; el Mgter. Jorge Sosa, director de EENyTT; el Mgter. Claudio Salas, coordinador de la Diplomatura; y parte del equipo docente que estuvo a cargo de los distintos módulos de la propuesta.

Durante el encuentro, Mónica Mastropasqua Gurruchaga y Gastón Bertres, en representación de quienes realizaron la Diplomatura, compartieron sus experiencias y reflexiones sobre el recorrido formativo, destacando los aprendizajes y herramientas incorporadas a lo largo de la cursada.

“La Universidad no es dueña del conocimiento”

Durante su intervención, el decano de la FCEJS destacó la respuesta de la comunidad frente a la propuesta y el trabajo realizado por el equipo responsable de la Diplomatura. “Elegimos el tema y tuvimos razón también en que había una necesidad del otro lado”, expresó Flores al referirse a la convocatoria y al interés generado por la propuesta. El Decano también recuperó los antecedentes de esta línea de trabajo, que comenzó a desarrollarse en la Facultad años atrás, y destacó el crecimiento que tuvo con el tiempo. En ese sentido, señaló la importancia de sostener propuestas que permitan vincular los conocimientos universitarios con las necesidades de la comunidad.

Qué bueno que podamos sostener en el tiempo lo que estamos haciendo: generar conocimiento y también llevárselo a ustedes, llevárselo a la gente de la Universidad y construir junto con ustedes”, afirmó.

En su discurso, Flores puso especialmente en valor el sentido de la extensión universitaria como un proceso de intercambio y construcción colectiva. “Este es el concepto básico de la extensión: no que nosotros venimos y somos los dueños del conocimiento”, sostuvo. Y agregó: “Cada aporte que tenemos, para nosotros es también empezar un proceso de aprendizaje”.

Una nueva instancia para continuar el camino

El cierre de la Diplomatura también abrió la posibilidad de dar continuidad a esta experiencia. Previo a la entrega de certificados, Héctor Flores destacó el crecimiento que tuvo la propuesta y adelantó que la Diplomatura continuará con una nueva instancia, “una nueva temporada”, dando continuidad a una línea de trabajo que busca fortalecer la educación financiera desde la Universidad pública.

La continuidad proyectada recoge, además, el interés manifestado por quienes participaron y el trabajo sostenido por el equipo docente y de gestión que llevó adelante la propuesta. De esta manera, la entrega de certificados no significó solamente el cierre de seis meses de formación, sino también la consolidación de una propuesta de extensión universitaria que busca generar herramientas concretas y construir conocimientos junto con la comunidad. El acto permitió celebrar el recorrido realizado y, al mismo tiempo, proyectar nuevos espacios de formación y encuentro en torno a la educación financiera.

Una propuesta construida desde la extensión universitaria

Con una carga horaria de 180 horas y modalidad semipresencial, la Diplomatura convocó a personas con diferentes trayectorias y perfiles, entre ellas profesionales, docentes, emprendedores, estudiantes, trabajadores y miembros de la comunidad interesados en adquirir herramientas para la organización y planificación de sus finanzas personales.

La propuesta estuvo coordinada por el Mgter. Claudio Ariel Salas y contó con un equipo docente integrado por el Mgter. Roberto Morichetti, C.P.N. Emmanuel Héctor Alturria, Lic. Pablo Ramón Rodríguez Pereyra, Mgter. Pamela Luz Ingignioli y Esp. María Laura Aliaga, quienes estuvieron a cargo de los diferentes módulos y acompañaron de manera articulada todo el recorrido formativo.

A lo largo de siete módulos se abordaron contenidos relacionados con el contexto económico y financiero, presupuesto y planificación, gastos, ahorro y consumo, comunicación financiera, entornos digitales, matemática financiera, inversiones y planificación integral.

La propuesta combinó clases presenciales y virtuales, talleres, análisis de casos, resolución de situaciones problemáticas y actividades grupales. También incorporó herramientas digitales y experiencias prácticas, como simulaciones financieras, análisis de créditos e inversiones, construcción de presupuestos y carteras y el uso de FinLab, un laboratorio digital para explorar distintos escenarios de inversión.

En las instancias finales de evaluación y autoevaluación, y particularmente durante el último encuentro presencial, los estudiantes pudieron recuperar el camino realizado y compartir qué aprendizajes, herramientas y cambios habían resultado más significativos. Entre las devoluciones aparecieron especialmente la incorporación de nuevas herramientas para organizar ingresos y gastos, la revisión de hábitos de consumo y ahorro, una mayor comprensión de créditos e inversiones y la posibilidad de tomar decisiones financieras con mayor información y criterio.

Las experiencias compartidas mostraron también que, para muchos participantes, la Diplomatura significó no solo adquirir nuevos conocimientos, sino también revisar y modificar prácticas concretas de su vida cotidiana, incorporar nuevos hábitos y comenzar a conversar sobre las finanzas desde otras perspectivas en sus ámbitos personales y familiares. El último encuentro permitió poner en común esas experiencias y se convirtió en un espacio especialmente participativo y emotivo, en el que los estudiantes pudieron expresar qué había significado la propuesta y qué herramientas sentían que se llevaban para continuar utilizando más allá de la cursada.

El enfoque buscó vincular los contenidos con situaciones concretas de la vida cotidiana, de manera que quienes participaron pudieran no solo incorporar conceptos, sino también desarrollar herramientas para analizar alternativas y tomar decisiones financieras con mayor información.